La yihad es digital

9 diciembre, 2015 | Por | Categoría:  

El Estado Islámico ha modificado por completo el estilo de propaganda terrorista, centrada sobre todo en el poder de Internet. El salto cualitativo de su propaganda es la que ha permitido que el Estado Islámico alcance el protagonismo que ha conseguido en tan poco tiempo.

Cuarto grupo de operaciones psicológicas  de la Guardia Nacional de Estados Unidos operando. Foto Aaron Ansarov (Defense Visual Information Center)

Cuarto grupo de operaciones psicológicas de la Guardia Nacional de Estados Unidos operando. Foto Aaron Ansarov (Defense Visual Information Center)

Humza Arshad, adolescente británico de 29 años se sorprendió al ver en la puerta de su casa a dos policías. El joven, cansado de que tras estudiar interpretación le cedieran siempre el papel de terrorista musulmán, decidió colgar vídeos caseros en YouTube que se burlaban de los tópicos de los musulmanes, con los que consiguió un gran éxito entre los jóvenes británicos. Cuando muchos de estos tópicos se han hecho reales con la creación del Estado Islámico, la policía decidió recurrir a él. ¡Pensé que me iban a detener! afirmaba en una de sus entrevistas. Sin embargo, no era la cárcel lo que esperaba a Arshad. La policía le pedía que colaborara en los colegios británicos para prevenir la radicalización de los más jóvenes, para evitar que tanto ellos como sus más cercanos decidan formar parte del Estado Islámico (EI) en un país donde más de 600 jóvenes ya han partido a la guerra de Siria.

El humor ha sido la manera original de Scotland Yard de combatir lo que se está convirtiendo en una de las grandes amenazas del mundo: el Estado Islámico. Su forma de comunicación, nueva en todos los aspectos pretende exactamente lo mismo que Arshar, solo que con un tinte más oscuro: llamar la atención de los jóvenes musulmanes.

La lucha cibernética

La conquista del terrorismo islamista en Internet se ha dado de forma paulatina hasta el verano pasado, a partir del que el EI ha protagonizado una superproducción de productos audiovisuales. Desde la proclamación del califato por parte de Abú Bakr Al Baghdadi, el EI no cuenta solo con un gabinete que se encarga de los asuntos militares, las finanzas, la seguridad o la aplicación de la más estricta sharía (ley islámica), sino que también tiene uno dedicado a las comunicaciones y la propaganda, que manifiesta la gran importancia que ceden a la comunicación, sin la que no habrían alcanzado el reconocimiento mundial. Los terroristas se han ido informatizando, dando lugar a una “nueva era del terrorismo, la era multimedia, donde los terroristas son conscientes de que las batallas también se ganan en las redes sociales, y donde Internet se convierte en un utensilio tan potente para los extremistas como las bombas o las armas” apunta Nemesio Rodríguez, vicesecretario de la Asociación de la Prensa de Madrid y portavoz de su junta directiva.

Explotando con eficacia las amplias posibilidades de Internet, el EI ha puesto en funcionamiento una engrasada maquinaria de comunicación, cuyo alto nivel profesional ha conseguido quebrar la idea que hasta entonces se tenía de estos grupos. “La capacidad mediática del Estado Islámico ha alcanzado proporciones nunca vistas en la historia del terrorismo” afirma Nemesio. El verano pasado el EI creó agencias de noticias a su servicio, entre las que destaca Al Hayat (vida, en árabe). Luis de la Corte, Profesor titular del Departamento de Psicología Social y Metodología en la Universidad Autónoma de Madrid, afirma que esta agencia es la creadora de la mayoría de los productos del EI, que se caracterizan por la “innovación, ya que están constantemente pensando nuevas formas de actuar en todos los planos comunicativos, para sorprender a las audiencias y mantener su atención”.

Además del perfeccionamiento de sus medios, los yihadistas buscan alcanzar el máximo número de espectadores enviando sus mensajes en inglés, con el que consiguen llegar a los musulmanes que apenas hablar árabe. Con esto no solo consiguen hacer de los medios de comunicación “una herramienta de reclutamiento”, sino que también consiguen “hacer destacar su causa; atraer atención, fondos y reclutas; además de mostrar que son una entidad capaz de hablar directamente con Estados Unidos” según comenta Luis.

La red se ha convertido así en la mejor manera de darse a conocer, de contactar con sus seguidores, mostrar la alegría de los soldados que luchan bajo la bandera negra del EI, movilizar masivamente a personas y generar la acción de los lobos solitarios (como el atentado en París contra Charlie Hebdo. Pero su objetivo también aspira a parar durante unos instantes a Occidente, a inculcar el terror en las mentes de sus enemigos a través de sus mensajes. Se muestra como un enemigo mucho más fuerte que Al Qaeda, y como una verdadera amenaza a todos aquellos que no compartan sus ideales.

De esta forma, podemos encontrar bajo su marca mensajes, fotografías, revistas, vídeos informativos, videojuegos o películas que circulan por la red tanto por los medios del EI como por aquellos que deciden compartir o subir este tipo de contenidos. Pueden ser desde momentos de oración de los milicianos hasta brutales ejecuciones en masa, pasando por amputaciones de manos a los ladrones, desfiles militares, arengas del califa, ayudas sociales como campañas de vacunación, reparto de comida, etc. Con este material pretenden hacer ver, por un lado, que la vida en sus territorios es segura, atractiva y tranquila; y por otro, que todos aquellos que se enfrenten a ellos serán uno más en sus ejecuciones.

La calidad de sus vídeos

Una de las mayores evoluciones que se ha podido comprobar en los medios yihadistas es el salto cualitativo que han dado sus producciones audiovisuales. En apenas un año su estética y narrativa han revolucionado la comunicación del yihadismo internacional. Han sabido pasar de un de un plano estático con sonidos de mala calidad y poco cuidado como los que mostraban a Osama Bin Laden, a una estética de videoclip, en los que se mezcla realidad y ficción al más puro estilo Hollywood.

Técnicamente, los yihadistas han sabido adaptarse perfectamente a las producciones del estilo occidental: “utilizan a la perfección la banda sonora, usan la postproducción audiovisual y manejan con total maestría técnicas cinematográficas profesionales, como la ralentización de movimientos”. Usan formatos de notable manufactura técnica, y sus productos incluyen imágenes tomadas gracias al uso de drones. Muchos de sus vídeos incluyen una canción en árabe, que reza:

“Alá es grande. Esta es una clara victoria del señor del universo. Este es el califato y la sincera promesa de Alá. Esta es una victoria brillante del señor del universo. Así que alístense en cada línea, porque este día es el día de las victorias. Repitan ‘Ala es grande’, esta es una clara victoria. Este es el califato y la sincera promesa”.

Sus producciones son tan cinematográficas y perfectas que parecen una película al observarlas. “Esta campaña propagandística busca la diferenciación con los vídeos de Al-Qaeda no solo en la calidad de su edición, sino también en la crueldad extrema, buscan vender la guerra contra los infieles con el seductor envoltorio de una película de acción” afirma Luis. Con estas producciones, el EI ha demostrado que sabe sorprender a Occidente: las decapitaciones de los periodistas estadounidenses James Foley y Steven Sotloff fueron la historia más seguida por los estadounidenses en los últimos cinco años, y causaron un enorme revuelo mundial, que estaba a la espera de las actuaciones de EEUU frente a esta amenaza.

La adaptación de los vídeos a la red también se puede ver con la duración de los vídeos y de los discursos. Antes los discursos en los vídeos de los predicadores, como Al-Awlaki o Bin Laden eran mucho más largos. En los vídeos actuales, los mensajes son breves, directos, amenazantes, y además se acompañan de una acción atroz como es la muerte de occidentales, por lo que hacen realidad sus palabras. Y todo ello tratado con extrema calidad, como si de una película se tratase.
El target al que va dirigido estas comunicaciones es bastante claro: su objetivo son los jóvenes, que son los que más valoran esa producción, y a los que se insta a luchar por la Yihad. Sin embargo, el target muchas veces no responde a las ideas que antes se tenían, ya que no va solo dirigido a los más débiles como hasta ahora se pensaba.

Una producción de profesionales

La total “occidentalización” de los medios del EI evidencian que los islamistas cuentan con verdaderos profesionales de la comunicación que pertenecen a los países occidentales. Esto deja clara una idea: el EI no solo recluta a personas musulmanas marginadas que no se han sabido acomodar o integrar en la sociedad o sin esperanza de futuro. Como se ha podido comprobar algunos de los que se han ido habían estudiado en las mejores universidades occidentales, como el verdugo de James Foley y Steven Sotloff, Mohammed Emwazi, que era licenciado en informática por la Universidad de Westminster e hijo de una familia de clase media. Otro personaje, además famoso, de los que se unió a las filas islamistas fue el conocido cantante alemán ‘Deso Dogg’ que en 2010 abandonó su carrera para unirse a la lucha del Estado Islámico adoptando un nuevo nombre: ‘Abu Talha’.

Su conocimiento de cine y diseño y el seguimiento de las técnicas de comunicación de las empresas e instituciones occidentales, así como su experiencia del funcionamiento de las RRSS permiten que su producción sea completamente efectiva en nuestra sociedad, ya que sus medios apenas se diferencian de los nuestros.

A pesar de captar a este tipo de personas, completamente integradas en las sociedades en las que viven, la mayoría de los reclutados sí que ofrecen un mismo perfil: “individuos de las sociedades occidentales que atraviesan una crisis de identidad, y que pertenecen a segundas y terceras generaciones de inmigrantes musulmanes”, como declara Nemesio. La propaganda intenta despertar en estas personas ese sentimiento de pertenencia, le incita a odiar a todo lo que le rodea y a alistarse con ellos, que tan felices se muestran en su guerra y donde son alguien.

Esto por no hablar del público femenino, que ha protagonizado la llamada “yihad sexual”, por la que numerosas adolescentes se unen a la yihad para casarse con muyahidines (soldados islamistas), o simplemente para hacer que se encuentren lo mejor posible durante la guerra con su compañía.

La figura de los periodistas

El EI además goza de un total control sobre su zona, lo que le permite mostrar en su propaganda lo que más le conviene sin nadie que desmienta su verdad. Sus primeros videos – la decapitación de los periodistas James Foley y Steven Sotloff – escondían un triple objetivo: los dos primeros son los ya mencionados, provocar la admiración en seguidores y el temor en occidente. Sin embargo, hay también una tercera consecuencia: la total ausencia de periodistas occidentales en su zona de dominio ante el miedo de ser raptados y ejecutados por la poca seguridad que ofrece el territorio.

Con ello, han conseguido crear un “apagón informativo”, como explicó el fotorreportero freelance Ricardo García Vilanova, uno de los tres periodistas españoles secuestrados en Siria y que fue liberado el pasado año tras meses de cautiverio. No sabemos nada de lo que ocurre dentro de sus fronteras salvo lo que ellos mismos cuentan, que está magnificado y exagerado, además de manipulado por su gabinete de comunicación. Con ello siguen consiguiendo adeptos, que creen que todo son victorias, alegría y desfiles dentro de sus puertas.

Presencia en las redes sociales

Según el Instituto Español de Estudios Estratégicos, las redes sociales de Twitter, Facebook, YouTube, Instagram, VideoPress, WhatsApp, JustPaste, Sound-Cloud y otras redes más o menos conocidas conforman una diversidad de canales de comunicación libres y abiertos que el grupo Estado Islámico maneja con habilidad. El objetivo es difundir la ideología, terror y, por supuesto, éxitos en su lucha para conquistar mayores porciones de los territorios de Siria e Iraq. Nemesio afirma que internet es la principal fuente de la que beben estos terroristas.
La guerra contra el EI no es una guerra convencional. Los yihadistas de Al Baghdadi poseen capacidades demostradas para crear sus propias aplicaciones en internet, a fin de multiplicar el impacto de sus mensajes; cuando obstaculizan sus cuentas, aparecen otras inmediatamente; si un Gobierno bloquea unas redes, recurren a otras alternativas. Además, utilizan etiquetas de grandes acontecimientos (el Mundial de Brasil, por ejemplo) para encaminar a los usuarios a su propia propaganda.

Por todo ello, la guerra contra el EI es también una guerra por la información, una suerte de ciberguerra que, como decíamos antes, tiene a las redes como campos de batalla.

Facebook

La creación de Mark Zuckerberg es uno de los canales que más ha sido utilizado por los yihadistas para infundir el terror. EI no lo utiliza únicamente para mantener el contacto entre ellos, sino para mostrar la brutalidad con los infieles, los chiíes y los soldados. Las publicaciones que se pueden ver en esta red social no son solo de muerte y sufrimiento sino que son objeto de burla y alegría. El objetivo de esto es doble: por un lado se pretende reforzar la radicalización de los soldados que llevan poco tiempo dentro de la organización terrorista; y por otro lado se trata de un ejemplo para los jóvenes que se están radicalizando en los países occidentales y se les anima a unirse a la Yihad.
Pero el EI sabe sacar partido de esta red social, también económico. Una de las iniciativas más novedosas que ha puesto en marcha el grupo terrorista es la de una tienda online que se encuentra en Facebook y diversas páginas web. Los productos que se comercializan pueden ser desde polos, camisetas o sudaderas hasta juguetes y figuras de acción que recrean a los soldados yihadistas. En estas camisetas se pueden apreciar mensajes de varios fragmentos del Corán como: “no hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta”, así como mensajes de apoyo al grupo terrorista, “todos somos ISIS” (siglas en inglés de ‘Estado Islámico) o “lucha por la libertad, hasta la última gota de tu sangre”. El origen de estos productos se sabe que es de Indonesia, pero son varios expertos los que dicen que es muy posible que los beneficios obtenidos caigan en manos del EI.
Twitter
Los mensajes y las campañas que el grupo terrorista lleva a cabo a través de esta red social constituyen la verdadera revolución de la propaganda yihadista. A los yihadistas les resulta mucho más fácil y sencillo difundir sus contenidos a través de Twitter, ya que es una red social mucho más abierta, basada en el sistema de hashtag. Twitter es una herramienta que facilita en gran medida la propaganda frente a Facebook, pues en esta red continuamente se están eliminando perfiles que tengan que ver con temas terroristas.

Merece la pena detenerse a explicar la campaña lanzada en Twitter el 20 de junio por ISIS bajo el hashtag #AllEyesOnISIS (Todos los ojos sobre EI). Los días anteriores al 20 de junio los dirigentes del EI hicieron un llamamiento a sus seguidores de todo el mundo a subir a Twitter fotografías en las que se mostrase apoyo al Estado Islámico. El resultado fue brutal. Miles de seguidores subieron sus fotografías con banderas del EI y carteles apoyando al EI. Los seguidores no eran únicamente de países musulmanes sino también de países europeos. Se trataban de tuits verdaderamente reveladores, como el de un militante que daba las gracias al apoyo de España y decía “volveremos a por tí, Andalucía”. Los escenarios en los que se realizaron estas fotografías no eran paisajes desérticos de territorio iraquí, ni campamentos de soldados, sino el Parlamento de Londres, la torre Eiffel o la playa de la Concha de San Sebastián.

Los integrantes del grupo yihadista conocen bien el funcionamiento de esta red social y para conseguir un mayor éxito intentan camuflar estas imágenes con otros hashtags. La puesta en marcha de esta campaña del 20 de junio coincidió con la Copa del Mundo de fútbol que se estaba celebrando en Brasil. Los terroristas pensaron en subir a Twitter las fotografías junto con hashtags relacionados con el mundial y así cuando alguien quisiese buscar información sobre el partido se encontrase con la propaganda yihadista. De esta forma, junto con las banderas del EI se podrían encontrar hashtags como #WorldCup2014 o #USA

Pero el EI no se conformó con esto y para conseguir una mayor repercusión creó una aplicación para controlar todas las cuentas de Twitter de sus seguidores. El nombre de la aplicación era The Dawn of Glad Tidings (El amanecer de la Buena Nueva). De esta forma, los líderes del EI podían escribir un tuit y conseguir que se publicase en el mismo momento en las cuentas de Twitter se todos aquellos que se hubiesen instalado la aplicación. El EI consiguió así llegar a los 40.000 tuits en sólo un día. Fueron miles las personas que se descargaron la aplicación, Google se vio obligada a retirarla. Sin embargo, ya es algo muy significativo el hecho de que el EI sea capaz de diseñar una app capaz de multiplicar la repercusión de su propaganda, ya que refleja la creatividad y capacidad técnica del grupo terrorista.

Muchas cuentas de ISIS han sido cerradas por Twitter declarando así una serie de amenazas contra varios empleados de la red social. “Un equipo de seguridad está investigando la veracidad de las amenazas en colaboración con las autoridades relevantes”, afirmó la red social en el comunicado. La amenaza escrita en árabe advierte de que Twitter es “un objetivo para el califato”.”Te dijimos desde el principio que ésta no era tu guerra, pero no lo entendiste y seguiste cerrando nuestras cuentas en Twitter, pero nosotros siempre atacamos de vuelta”, amenazaron los simpatizantes del grupo yihadista que quiere crear un califato en un área extensa de Irak y Siria.

Instagram

El EI también se encuentra presente en redes sociales como Instagram, donde pretenden mostrar cómo viven y a qué se dedican, intentado provocar envidia en aquellos que lo ven. Los principales usuarios proceden de países occidentales y lo que quieren es contarle a sus amigos a través de fotografías los lujos, las experiencias y la vida cargada de emoción que les espera en el caso de que decidan participar también en la Yihad. Encontramos así fotografías de casas plagadas de todo tipo de armas, rifles que asoman por los coches, fotos de los militantes junto con lingotes de oro y billetes que han saqueado, fotografías de casas de lujo que han asaltado, así como comidas típicas de Reino Unido.
Además, los yihadistas se sirven de Instagram para transmitir imágenes que hacen referencias culturales a videojuegos como Call of Duty, frases de raperos o bromas internautas, cambiando así su contenido y contexto. Intentan transmitir el yihadismo a un lenguaje puramente occidental.

Dabiq: la revista del Estado Islámico

Los miembros del EI no tienen suficiente con llevar a cabo su propaganda a través de vídeos y redes sociales, ahora también han llegado al medio escrito. Es el caso de su última revista, Dabiq, una revista perfectamente editada y maquetada por los propios miembros del EI para captar adeptos. Esta es la revista con que el grupo terrorista de Abu Bakr Al Baghdadi intenta hacerse con nuevos simpatizantes, principalmente en los países enemigos.

Varios expertos en lucha antiterrorista sitúan este medio de comunicación como el órgano oficial de los terroristas. Se trata de una publicación mensual, tanto en árabe como inglés y francés, que aborda asuntos sobre los que se sustenta el califato: la comunidad, la emigración, la búsqueda de la verdad, la unidad y la guerra santa. En ella encontramos artículos en los que muestran claramente sus objetivos: que el Islam gobierne en todo el mundo. Estos artículos van además acompañados de unos reportajes fotográficos muy profesionales. No ocultan las atrocidades que cometen, al contrario, las exhiben.

Así por ejemplo, en el número de diciembre de 2014, se incluye en la revista un artículo escrito por el periodista británico John Cantlie, que fue secuestrado en noviembre de 2012 por el EI. En este mismo número aparecen publicados también una entrevista y fotografías del piloto jordano que fue capturado por el grupo terrorista cuando su avión se estrelló en Siria durante una operación de la coalición internacional contra la formación yihadista.

También incluyeron un artículo en el que destacan el sacrificio de Man Haron Monis, el islamista que secuestró un bar en pleno Sídney. El grupo ha advertido que habrá otros que tomen su ejemplo en países occidentales. Cada ejemplar es un mundo. Imágenes de tortura, llamadas agresivas a la guerra santa, sacrificios, muertes, guerra, todo ello perfectamente editado y maquetado por verdaderos profesionales. En el ejemplar de octubre de 2014, que llevaba el título de “La cruzada fallida” se centró en los que consideran los intentos fallidos de Estados Unidos para acabar con el EI. La imagen que aparecía en portada en este caso era la Plaza de San Pedro del Vaticano con una bandera del Estado Islámico. Una bandera que consiste en un trapo negro con la Shahada sobre un círculo blanco, la declaración de fe para los musulmanes: “No hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta”.

Nos encontramos con un grupo terrorista que cuenta con unos medios muy avanzados, han perfeccionado mucho sus herramientas y tienen unos objetivos muy claros, la expansión del Islam por todo el mundo a través de la guerra santa. En varios artículos de su revista se puede leer su propósito de tomar Roma.
Dabiq, una revista increíblemente profesional, con una maquetación y fotografía elegantes han hecho saltar las alarmas, ya que supone un paso más a favor del grupo terrorista, que se muestra capaz de manejar cualquier herramienta y mostrar así su poderío. Manuel Torres Soriano, de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y experto en propaganda yihadista explica: “Las revistas suelen difundir un discurso más elaborado y una serie de argumentos de mayor complejidad que los contenidos en los vídeos propagandísticos de carácter operacional, los cuales buscan ante todo la espectacularidad”.

Sin embargo, la idea de Dabiq no es tan nueva. Al Qaeda en la Península Arábiga edita también otra revista similar bajo el nombre Inspire. Torres Soriano continúa diciendo: “La profesionalidad de estas publicaciones nos indica que estos grupos no sólo cuentan entre sus filas con individuos con capacitación en el uso de herramientas informáticas de diseño y maquetación y unas considerables cualidades creativas, sino que también gozan de la suficiente seguridad en sus bases de operaciones para dedicar parte de sus recursos humanos a la grabación de los materiales y a la redacción de los textos que luego integrarán estas publicaciones”.

Respuesta Internacional ante la propaganda yihadista

Ante las evidentes atrocidades que está cometiendo el EI, la Unión Europea ha propuesto crear un grupo de expertos para luchar contra la propaganda yihadista. Así, un alto funcionario de la UE, Le Soir, explicó: “la idea es que haya en Bélgica una célula de expertos capaz de aportar a los países de Europa respuestas inmediatas ante un problema de comunicación muy serio”. El coordinador europeo de lucha contra el terrorismo, Gilles Kerchove, afirmó: “los expertos que participan en este proyecto piloto ofrecerán elementos contranarrativos y otros mensajes para combatir la propaganda del EI y otros grupos yihadistas”. De esta forma, los expertos podrían difundir entrevistas con yihadistas que regresaron de lugares como Siria frustrados por estos soldados que sienten placer por la violencia. Indudablemente, contra todo el potencial del EI, será necesario algo más efectivo que la contratación de un humorista en los colegios ingleses.

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