Hipnosis clínica e Hipnosis regresiva

14 septiembre, 2015 | Por | Categoría: Humanos
La Hipnosis es un método terapéutico rodeado siempre de un halo de misterio que no hace en ocasiones más que perjudicar al que lo utiliza de forma seria y rigurosa, además de al propio paciente que en ocasiones busca una solución milagrosa a sus problemas.

Si atendemos a la definición que nos proporciona sobre la Hipnosis la American Psychological Association y la British Psychological Society, comprobaremos que “es un procedimiento de intervención basado en técnicas de sugestión. Así, se trata de que el terapeuta o hipnotizador, utilizando diferentes tipos de sugestiones, ayude a la persona o paciente a generar en su imaginación la experiencia problema, así como a detectar las emociones, los pensamientos, reacciones fisiológicas, etc., asociados a dicha experiencia con el objetivo de influir en la percepción, los sentimientos, pensamientos y comportamientos y facilitar el cambio”.

La hipnosis clínica nada tiene que ver con los espectáculos circenses que podemos contemplar en locales de ocio. La Hipnosis como método de intervención debe realizarse por profesionales formados adecuadamente y por encima de todo, en contextos terapéuticos dotados de un motivo consistente, no debiendo realizarse por “modas, espectacularidad o curiosidad”.

Siguiendo a Capafons (1998), la Hipnosis está siempre rodeada de falsos mitos o creencias erróneas que provocan tanto ilusiones desmedidas en su resultado como rechazo sin ningún fundamento salvo el miedo. Algunos de los mitos más comunes se basan en:

  • Falta de base científica o “calidad” científica de la hipnosis siendo en suma un mero espectáculo y que sólo es efectiva en personas con una gran necesidad de creer en cualquier cosa, si bien la realidad es completamente distinta estando avalada por innumerables sociedades científicas y universitarias.
  • Puede resultar peligrosa pudiendo provocar una situación “trance permanente” sin que sea posible regresarlo a la realidad o sacarlo de su “sueño”. Esta afirmación igualmente no resulta cierta y siempre que se realice por un profesional debidamente formado no presenta más dificultad para salir del estado de hipnosis que las que se encuentran en cualquier otra técnica de relajación.
  • Las personas pueden entrar en estados de delirio agravando psicopatologías o haciéndoles desarrollar otro tipo de alteraciones, si bien la realidad es que no hay evidencia empírica que apoye tan afirmación.
  • Las personas hipnotizadas pierden el control voluntario y quedan en manos del hipnotizador o bajo su voluntad. Nos encontramos sin duda ante otra afirmación incorrecta dado que la persona pese a su especial “estado”, no pierde nunca el control o su capacidad de decisión, no realizando más que lo que ya esté decidida a realizar dentro de la confianza con su terapeuta sin experimentar situaciones mágicas o excepcionales en el que se acentúan sus capacidades perceptivas.
  • La hipnosis tiene un poder especial o mágico que puede cambiar los problemas de las personas sin esfuerzo pero sólo hace efecto en personas muy susceptibles, encontrándonos de nuevo ante otra falacia dado que la hipnosis no deja de ser una técnica que se utiliza en sinergia con otras técnicas psicológicas para aumentar su eficacia y que por supuesto, requiere del esfuerzo y del trabajo del paciente.

Dentro de la Hipnosis encontramos una rama de la Hipnosis Clínica que levanta infinidad de detractores y seguidores en controversia permanente denominada Hipnosis Regresiva. Dicha especialidad emplea la técnica hipnótica, para acceder a situaciones conflictivas del pasado que están sepultadas en el inconsciente, y que son rescatadas por la hipnosis, para que sean revividas, y se pierda así su carga emotiva negativa.

Esta rama de la hipnosis, surge en los albores del la llamada “New Age”, y se utiliza para el tratamiento de determinados trastornos psicológicos. Uno de los pioneros en esta disciplina, es el Dr. Brian Weiss, quien pasó de ser un reconocido psiquiatra, a entusiasta de la terapia regresiva.

Consiste en una técnica de relajación profunda, que permite al sujeto, acceder al inconsciente, llegando así al origen del problema. Este estado a diferencia del sueño, es intermedio, donde el individuo puede escuchar todo lo que se dice alrededor, y está muy proclive a la sugestión externa, o estimulación de alguna clase. El hipnotizado imagina de forma agradable e inofensiva, aquellas situaciones que lo afectan. Como en la terapia psicoanalítica, al entrar en contacto con las razones que provocan el conflicto, el sujeto puede comprender los motivos por los cuales dicho conflicto lo afecta, y sus efectos desaparecen.

Esta terapia sirve para cambiar actitudes, comportamientos, e incluso creencias arraigadas, que condicionan nuestro desempeño. La regresión, permite revivir la carga emocional no resuelta de los hechos significativos del pasado, y a la luz de la nueva interpretación, superarla. Su aplicación es principalmente para controlar enfermedades psicosomáticas, adicciones, fobias, angustia y ansiedad.

Esta técnica tiene también una fuerte controversia en vigor cuando se afirma que por medio de ella se puede llegar al conocimiento de vidas pasadas o dicho de otra forma, recuperar recuerdos de las vidas anteriores a modo de reencarnación, que en ocasiones no dejan de ser recuerdos inducidos por el propio terapeuta en un ánimo de llegar más allá de donde la disciplina científica permite o en la labor de pseudo profesionales que buscan más un carácter esotérico que terapéutico.

Fuentes y lecturas

Capafons, A. (1998). Hipnosis clínica: una visión cognitivo-comportamental.  Papeles del Psicólogo, 69, 71-88.

Capafons, A. y Mazzoni, G. (2005). ¿Es lo peligroso de la hipnosis el hipnoterapeuta?: Hipnosis y falsos recuerdos. Papeles del Psicólogo, 25, 27-38.

González-Ordi, H. & Miguel Tobal, J.J. (1993). Aplicación de las técnicas de hipnosis en el ámbito de la modificación de conducta. Informació Psicológica, 53, 41-51.

González-Ordi, H. (2001). La hipnosis: mitos y realidades. Málaga: Aljibe, S.L.

Miguel Tobal, J. J. y González Ordi, H. (1988). La analgesia hipnótica: un análisis de las principales aportaciones experimentales y clínicas de la hipnosis al tratamiento psicológico del dolor. Revista Española de Terapia del Comportamiento, 6(3), 251-270.

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